Un día a la vez. Comé bien, entrená con constancia y mirá cómo avanzás.
Registrá un alimento adicional para no perder el control. Las calorías son las que vos ingresés; no son calculadas automáticamente.
Tomá una foto como referencia y calculá las calorías agregando los alimentos y cantidades. Todo se hace en el teléfono, sin enviar tus fotos a servidores.
La fotografía sirve como referencia visual. Esta versión gratuita no identifica ingredientes automáticamente ni almacena la foto.
Agregá lo que realmente comiste. Las calorías son aproximaciones; sobre todo las tortillas grandes pueden variar bastante de peso.
De lunes a viernes desayunás compacto: pan relleno o wrap de harina con huevo y pollo. Sábado y domingo conservan desayuno grande. Cada día incluye porciones y proteína estimada.
Lunes, miércoles y jueves: pan con huevo y pollo. Martes y viernes: wrap de harina. No agregués tortillas de maíz a esos desayunos. Sábado y domingo: desayuno grande en casa. Si no hay frijoles, elegí huevos, pollo, lentejas o pescado; las calorías indicadas son estimaciones y conviene personalizar el plan si tenés necesidades médicas.
Pesate por la mañana en condiciones similares y medí tu cintura una vez por semana.
Los registros se guardan en este navegador, en este dispositivo. No se sincronizan en la nube.
Los alimentos no son enemigos. Controlar las porciones es lo que hace que este plan sea sostenible.
Viernes, sábado y domingo son tus días habituales. Marcá otros dos días de lunes a jueves cuando decidas cuáles vas. Podés cambiarlos.
Se guardan solamente en este dispositivo y navegador. Si borrás los datos de Safari, podés perder tus registros. Exportá un respaldo regularmente.
Sin frijoles: no pasa nada. No son obligatorios.
Sin yogur griego: podés cambiarlo por 2 huevos cocidos y 1 vaso de leche; revisá la proteína total, porque no siempre equivale.
Sin atún: sustituí por 150–170 g de pollo cocido.
Con hambre o cansancio: no dupliqués el déficit. Sumá fruta, verduras o una porción de carbohidratos y evaluá el problema.